PARA EMPEZAR:
Ubicar el compostero en un lugar adecuado, de preferencia cerca de la cocina, sobre un área de tierra y/o pasto. (En caso de no disponer de un área de tierra, puede colocarse sobre piso de la siguiente forma: conseguir una tarima de madera usada o nueva, cubrirla por encima con mosquitero de alambre -clavado en las orillas- y colocar el compostero encima).
Vaciar el costal con la tierra de hoja de vivero en el fondo del compostero y repartir para formar una capa uniforme (sólo se hace al iniciar el proceso).
RUTINA DIARIA:
Paso 1: Vaciar el recipiente de residuos de cocina
Paso 2: Cubrir inmediatamente con la mezcla de residuos de jardín cuidando que no quede ningún residuo de cocina a la vista. Se deben cubrir todos los residuos de cocina por COMPLETO.
IMPORTANTE: La cantidad de residuos de jardín debe ser superior a la de la cocina en una proporción de 40/60.
Paso 3: Se enjuaga el recipiente de cocina y ese agua se vierte al
compostero.
Durante 2 semanas se repiten los pasos 1 a 3 con la frecuencia necesaria, según la cantidad de residuos orgánicos que salgan de la cocina.
RUTINA QUINCENAL:
Paso 4: Cada 2 semanas se revuelve con el bieldo jardinero todo el material que se ha acumulado durante las 2 semanas, con el fin de airear y homogeneizar la mezcla para eficientar el proceso de descomposición.
Al momento de revolver, se observa:
a) Nivel de humedad
Debe ser aprox. 40 a 50%, no debe salir líquido del compostero ni debe de estar seco:
- En caso de que el material esté seco, necesita agregar agua
- En caso de que el material esté demasiado mojado, necesita agregar
más hoja seca y ramas.
El material de cocina debe quedar bien mezclado con los residuos de jardín para permitir una buena oxigenación.
Recuerda: La cantidad de residuos de jardín debe ser superior a la de la cocina en una proporción de 40/60.
b) Grado de temperatura:
Ésta debe ir incrementándose hasta llegar a unos 55ºC. Esta temperatura nos garantiza la eliminación de todo tipo de patógenos y semillas no deseados.
COSECHA:
Paso 5: A los 3 meses aprox., dependiendo del tipo de compostero y del manejo del proceso, se puede proceder a cosechar el abono final o composta.
La composta está lista cuando tiene apariencia de tierra negra, con olor a tierra de bosque, y sin evidencia de restos de alimentos enteros, a excepción de: cascarón de huevo, huesos de mango, aguacate o durazno. Estos residuos se vuelven a echar al compostero, porque requieren más tiempo para descomponerse, aprox. 3 ciclos.
Para cosechar, se desliza la puerta frontal del compostero hacia arriba hasta donde se aprecia tierra negra sin restos de comida. Con el bieldo se saca esta tierra y se cierra la puerta.
El material aun en proceso en el interior del compostero caerá al fondo llenando el vacío que se dejó al cosechar la composta terminada, y en la parte superior se crea de nuevo espacio para alimentarlo con residuos frescos.
Se puede proceder a cernir la composta cosechada o aplicarse directamente.
En caso de que la composta no se quiera aplicar en ese momento, se puede guardar en costales con respiración (NO bolsas de plástico), y de preferencia en sombra y bajo techo.
A partir de este momento, se podrá cosechar composta aprox. cada 6 semanas, como descrito en el paso 5. (La cantidad de composta varía según el volumen y frecuencia de alimentación del compostero).
Observaciones importantes para evitar olores, moscas y mosquitos:
- Los residuos de cocina deben cubrirse siempre inmediatamente con la
mezcla de residuos de jardín;
- La proporción entre residuos de jardín y cocina debe ser mínimo 60/40.
- Otras dudas consultar FAQ.
VER VIDEO